Habitáculos: Axis temáticos

Mi exploración de este habitar, a través de las escalas antrópica, corporal y perceptual, define una tríada de axis temáticos que he nombrado habitáculos. En cada uno de estos replanteo narrativas en relación a los sistemas de creencias –como las prácticas sociales, la identidad, el género, el paisaje– que producen al espacio en tales escalas.

  1. Habitáculo antrópico. Enfocado a algunas cuestiones derivadas del habitar el espacio geográfico transformado por el ser humano [antrópico], como son la urbe y la arquitectura; 

  2. Habitáculo corporal. Dedicado al cuerpo humano como el lugar inmediato que habita el ser, como una heterotopía en tensión con el mundo, como el lugar genuino de resistencia y de experimentación dónde desarticular el engranaje de los sistemas de poder;

  3. Habitáculo perceptual. Dirigido a explorar al paisaje como el lugar percibido, que interpreto como el habitar la mente; como medio para plantear otros paradigmas que pertenecen a la percepción humana.

Estos axis se extienden individualmente, luego se entrelazan a través de sus características; resultan en una terna definida, continua e ilimitada. Este esquema me ha conducido al desarrollo de algunas series propias a cada axis, las cuales se conforman por una cantidad fortuita de piezas que surgen dentro de sus mismos procesos conforme al diálogo que entablo con cada idea –o tema–; a su vez son la guía hacia la salida en cuanto a discurso, materiales, técnicas y plataformas artísticas.

El uso de semillas como material es recurrente en mis piezas, puesto que me interesa trabajar con estas para conocerlas, permitir que me guíen para reflexionar el origen de las ciudades e imaginar otras posibilidades de habitar nuestro planeta. A su vez, el hemotextil artístico ha adquirido protagonismo en mi obra, a partir de explorar la sangre menstrual como material plástico, como la herencia biológica humana y ancestral que esta alberga. También suelo emplear a la nieve [mi elemento] y al hielo [mi mineral] para experimentar su materialidad, plasticidad y estética, su carácter efímero, que desde mi apreciación poseen una poética derivada de su gélida naturaleza que conduce al habitar la percepción.